PROVINCIA | Agricultura
El mercado del aceite mantiene el pulso, pero el calor obliga a mirar con prudencia a la próxima cosecha
ASAJA Córdoba destaca que las salidas superaron las 120.000 toneladas en junio, mientras advierte del estrés hídrico que ya afecta al olivar de secano
Viernes 17 de julio de 2026 - 13:30
El mercado del aceite de oliva mantiene un fuerte ritmo de comercialización en el noveno mes de la campaña 2025/26, con unas salidas que superaron las 120.000 toneladas en junio y una reducción significativa de las existencias. Sin embargo, ASAJA Córdoba advierte de que las altas temperaturas de las últimas semanas obligan a mantener la prudencia ante la evolución de la próxima cosecha.
Según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recogidos por la organización agraria, la producción acumulada de aceite de oliva alcanza en España las 1.298.502,89 toneladas. Durante el mes de junio, las salidas al mercado se situaron en torno a las 120.720 toneladas, elevando el volumen comercializado en los nueve primeros meses de campaña hasta 1.107.410 toneladas.
Existencias cada vez más ajustadas
Las existencias totales a 30 de junio ascienden a 683.345,5 toneladas, lo que supone una reducción de 95.121 toneladas respecto al mes anterior.
Del total, 419.283,47 toneladas permanecen en almazaras, tras bajar en 87.117 toneladas respecto a mayo. Las envasadoras almacenan 258.240 toneladas, con una reducción de 7.296 toneladas, mientras que el Patrimonio Comunal Olivarero cuenta con 5.824 toneladas, 692 menos que el mes anterior.
ASAJA Córdoba recuerda que la campaña 2024/25 finalizó con unas existencias de 289.670 toneladas y considera que, si se mantiene el ritmo actual, España podría llegar al próximo 30 de octubre, cuando empieza a incorporarse el aceite nuevo al mercado, con un enlace entre campañas situado en torno a las 50.000 toneladas.
Preocupación por el olivar de secano
La organización agraria valora positivamente el comportamiento del mercado, pero centra ya su atención en la evolución de la próxima cosecha. A pesar de las lluvias registradas durante el invierno, las temperaturas elevadas de las dos últimas semanas están provocando un importante estrés hídrico en olivares de secano de algunas comarcas cordobesas, especialmente en la Campiña.
ASAJA Córdoba explica que “el olivo atraviesa actualmente una fase determinante para el desarrollo del fruto y que la climatología de los próximos meses será decisiva para la cosecha”.
La floración ha sido buena, pero el intenso calor reciente “está afectando al estado general de las plantas y podría influir en el rendimiento final si las altas temperaturas persisten durante el verano”.
Prudencia antes de hacer previsiones
La organización insiste en que aún es pronto para realizar estimaciones de producción, ya que el cultivo apenas ha recorrido algo más de un tercio de su ciclo anual.
En este sentido, ASAJA recuerda que “el olivar duerme a la intemperie”, por lo que su evolución dependerá de las condiciones meteorológicas de los próximos meses.
La entidad agraria señala además que mayo y junio han registrado temperaturas récord en las principales zonas productoras de aceite de oliva, con episodios de calor extremo que obligan a extremar la cautela.
Atención también en la Subbética
Aunque ASAJA pone el foco especialmente en la Campiña cordobesa, la evolución del verano será seguida muy de cerca por todo el sector oleícola provincial, incluida la comarca de la Subbética y el entorno de Priego de Córdoba, donde el olivar y el aceite de oliva virgen extra tienen un peso económico, social y territorial fundamental.
La evolución de las temperaturas y de las posibles precipitaciones durante el verano y el inicio del otoño será clave para determinar finalmente el potencial productivo de la próxima campaña.