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Medio siglo después: los antiguos alumnos del Instituto Laboral vuelven a reunirse en Priego
Encuentro de antiguos alumnos del Instituto Laboral Fernando III el Santo (décadas de los 60 y 70)
Miércoles 28 de octubre de 2026 - 09:00
El 15 de Octubre del 2026, aconteció en Priego de Córdoba, otro emotivo encuentro, de antiguos alumnos del Instituto Laboral, que tuvo su enclave en la calle Rio, 50-52. El primer punto de encuentro conforme estaba previsto, se materializó en la Fuente del Rey a las 11:30 horas de la mañana.
Allí convergieron un nutrido grupo de antiguos alumnos, en su mayoría acompañados por sus respectivas esposas, procedentes de varios lugares de España. Lugares tan distantes, como El Ferrol, Barcelona, Cádiz, Córdoba, Granada, Jaén, Málaga, y de otros municipios, entre ellos los residentes en Priego.
Nada más llegar, se notó que el tiempo, no había dejado de pasar de manera silenciosa por sus diferentes estaciones para un acertado reconocimiento facial. Habían transcurrido más de medio siglo y como primera parada obligada, fue visitar lo que fue nuestro antiguo Instituto Laboral.
Era obligado hacerse la foto, sobre la escalinata interior que le da acceso. Queríamos emularla como aquella que nos hicimos en otras ocasiones y circunstancias. Así se hizo.
Seguidamente y tras franquear la puerta de acceso y pasar al interior de las entrañas del patio, nos encontramos, que aquel instituto había mutado. Sin sus aulas, sin sus talleres y sin su carismático internado.
Una extensa y penetrante mirada desde el epicentro del lugar de recreo. Vinieron los recuerdos de antaño, de aquellas aulas y de aquella educación que nos inculcó el profesorado con sus métodos y anécdotas.
También aquellas charlas sanas sobre sexo impartidas por el confesor de los pecados, de las formaciones en el patio, de los recreos, de la convivencia en el internado como hermanos, de aquellas mañanas que olían a tinta de tinteros, el olor de lapiceros, de las libretas y libros viejos y como no de las tortas de hojaldre de Casiano. Pero faltaba algo más perfumado; La fragancia inconfundible de la flor de los magnolios que eliminaron con la obra nueva.
Desde allí, emprendimos un nuevo recorrido por los lugares más emblemáticos de la ciudad finalizando en el restaurante Rafi para degustar un excelente almuerzo. En la sobremesa no faltaron las anécdotas del pasado narradas por los antiguos alumnos, así como las vivencias compartidas en aquellos tiempos.
Sobre la 18:00 el encuentro quedó clausurado, no sin antes haber brindado, por la salud que nos sostiene, por la amistad que nos une, por desafiar los contratiempos, por la unidad y la paz en el mundo. Todo con el corazón y el alma llena de esperanza y con el deseo compartido de encontrarnos en la próxima primavera.