La escritora colombiana firma en Lo que no tiene nombre una obra breve, lúcida y devastadora sobre el duelo, la salud mental y el suicidio de un hijo
Belén Rivera Gutiérrez
Jueves 27 de agosto de 2026 - 10:00

Mucho tiempo llevaba queriendo leer «Lo que no tiene nombre», de la escritora colombiana Piedad Bonnett, y posiblemente se ha convertido en mi mejor lectura del año. No es un libro fácil, ni pretende serlo. Duele desde las primeras páginas, cuando la autora abre la obra con el eco brutal del poema «La habitación del suicida», de Wislawa Szymborska, y desde ahí inicia un diálogo íntimo con la literatura, la poesía y el pensamiento para buscar respuestas allí donde quizá no las hay.

El libro nace tras el suicidio de Daniel, el hijo de la autora, a los 28 años, como consecuencia de una enfermedad mental. A partir de ese hecho demoledor, Bonnett reconstruye el origen y desarrollo de la enfermedad, la incomprensión social que rodea al sufrimiento psíquico y el silencio que todavía pesa sobre el suicidio.

Escribir contra el silencio
«Lo que no tiene nombre» no es solo el relato de una pérdida. Es también una indagación sobre la memoria, la culpa, el amor y los límites del lenguaje. Bonnett escribe desde una contención admirable, sin sentimentalismo, con una lucidez que por momentos desarma. Rememorar se convierte en una forma de consuelo, pero también en una manera de volver una y otra vez al lugar de la herida.

La autora dialoga con poetas, pensadores y escritores, pero acaba constatando algo terrible: incluso la gran literatura fracasa ante la muerte de un hijo. Y, sin embargo, de ese fracaso nace una obra de una belleza, una sensibilidad y un equilibrio abrumadores.

Una obra necesaria
Bonnett reconoce al final del libro que escribirlo fue un acto tan doloroso como el propio parto de Daniel, aunque extendido en el tiempo. Esa confesión resume la naturaleza de una obra honesta, valiente y necesaria, que rompe el silencio sobre la salud mental y sobre un duelo que no admite fórmulas sencillas.

Breve, pero de una enorme densidad ética y literaria, «Lo que no tiene nombre» es uno de esos libros que no se leen solo con los ojos. Se leen con el cuerpo, con la memoria y con todas las preguntas que deja abiertas.

¿De qué tamaño es el dolor del que se despide de sí mismo?

Si tú o alguien de tu entorno está atravesando una crisis de salud mental o pensamientos suicidas, puede llamar de forma gratuita y confidencial al 024, la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad.

Otras Noticias

Belén Rivera Gutiérrez  |  Domingo 28 septiembre de 2025

Miércoles 26 agosto de 2026

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información