Manuel Rodríguez (Portavoz grupo municipal de IULV-CA)
Miércoles 11 de enero de 2012 - 15:48
generica

Hay un principio en economía acuñado por John Maynard Keynes que se llama efecto multiplicador. Viene a explicar como afecta a la economía local la circulación del dinero. Lo resume la anécdota que me contó un carnicero amigo. Al parecer una clienta suya, maestra jubilada, con sueldo estable hasta hace poco, dejó de comprar los viernes un lomo entero y empezó a pedir la carne por filetes y en menor cantidad. La excusa fue que no sabía como podía acabar esto de la crisis que se nos avecinaba.

La anécdota es de 2009. No hay que ser muy listo para suponer que después de la subida de impuestos y pérdida del poder adquisitivo de los jubilados del 1,9% (suben 1% las pensiones cuando el IPC es de 2,9%) decretada por el PP, su predisposición al consumo habrá caído en picado. Si a ella le sumamos los recortes salariales de los empleados públicos, los retrasos en cobrar de algunas trabajadoras que prestan servicio público local, y todos aquellos que tienen sueldos de miseria y empleos precarios que no saben si conservarán en el futuro; se me antoja que los niveles de consumo local estarán bajo mínimos.
En las pasadas navidades el Ayuntamiento de Priego se gastó alrededor de 20.000 Euros entre adornos y alumbrado. De estos al menos 18.000 fueron a parar a una empresa de Puente Genil que es la que colocó el alumbrado. Esta empresa pagó a sus trabajadores (todos ponteños) y estos hicieron sus compras navideñas con nuestro dinero, de manera que los 18.000 euros de Priego se han ido a Puente Genil.
Hemos hecho un estudio de campo entre algunos comercios locales, y la mayoría de los consultados reconocen que el mayor volumen de ventas navideñas se hace durante las horas del día. Parece que afirmar que el alumbrado navideño invita a hacer gasto está poco fundamentado. Lo que si es del todo cierto es que para gastar, antes hay que tener dinero, y esto es cada vez más difícil por lo menos para los que dependen de un trabajo que a menudo está mal pagado y es inestable.
Propongo que para las próximas navidades debatamos acerca de la idoneidad de seguir haciendo esto y nos planteemos que si esos 20.000 Euros se hubieran repartido por sorteo entre todos los habitantes de Priego y Aldeas en bonos de 10 Euros a gastar en todos los comercios de Priego y Aldeas, hoy todos los comercios de Priego y Aldeas tendrían 20.000 euros más en sus cajas… además del efecto multiplicador que ello generaría. Lo dijo Keynes que algo sabía de la cosa.

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