PROVINCIA | Subbética
El Parque Natural de las Sierras Subbéticas impulsa la educación ambiental con menores de centros de internamiento
Una veintena de jóvenes participa en talleres y visitas en Zuheros dentro de un programa de sensibilización y reinserción
Jueves 30 de abril de 2026 - 18:43
El Parque Natural de las Sierras Subbéticas ha acogido esta semana una jornada de educación ambiental dirigida a menores procedentes de distintos centros de internamiento de la provincia de Córdoba, en una iniciativa organizada en el marco del convenio entre las delegaciones territoriales de Medio Ambiente y Justicia de la Junta de Andalucía.
En la actividad han participado alrededor de una veintena de jóvenes de entre 15 y 18 años pertenecientes a los centros de internamiento de menores infractores (CIMI) ‘Medina Azahara’ y ‘Sierra Morena’, así como al Servicio Integral para la Ejecución de Medidas de Medio Abierto (SIMA) y a los Grupos Educativos de Convivencia (GEC) ‘Wallada’ y ‘Góngora’. Todos ellos estuvieron acompañados por monitores y responsables institucionales.
Las actividades comenzaron con un taller de elaboración artesanal de quesos en la quesería Los Balanchares, entidad adherida a la Marca Parque Natural de Andalucía. Durante la sesión, los participantes pudieron conocer de primera mano todo el proceso tradicional de producción, desde la coagulación de la leche hasta el prensado y salado, finalizando con una degustación del producto.
Posteriormente, el grupo se trasladó a la Cueva de los Murciélagos, en Zuheros, declarada Monumento Natural en 2001 y considerada una de las cavidades más importantes de la provincia. Con cerca de mil metros de altitud y un recorrido de unos dos kilómetros, destaca tanto por sus formaciones kársticas como por su valor histórico, al haber estado habitada desde el Paleolítico Medio hasta época romana.
Durante la visita, los menores recorrieron diferentes salas con formaciones geológicas singulares, como la Sala de las Formaciones o la Sala del Órgano, además de observar pinturas rupestres que representan animales y figuras humanas de distintas épocas prehistóricas.
Este tipo de actividades medioambientales tienen un doble objetivo en los programas dirigidos a menores infractores. Por un lado, fomentan hábitos saludables mediante el contacto con la naturaleza y, por otro, contribuyen a la educación en valores como la responsabilidad, el respeto al entorno y la empatía.